Aplicaciones médicas del Bioelectromagnetismo

Bioelectromagnetismo


El Bioelectromagnetismo (BEM) estudia la forma en que los organismos vivos interactúan con los campos electromagnéticos (EM). Los fenómenos eléctricos se hallan en todos los organismos vivientes. Más aún, existen corrientes eléctricas en el cuerpo que producen campos magnéticos que se extienden fuera del cuerpo.

En consecuencia, los organismos pueden verse influidos también por campos magnéticos y electromagnéticos externos. Cambios en los campos naturales del cuerpo pueden producir cambios físicos y de conducta. Para comprender cómo pueden ocurrir estos efectos de campo, resulta útil primero comentar algunos fenómenos básicos asociados con los campos EM.

La investigación en aplicaciones médicas del BEM comenzó casi al mismo tiempo que el descubrimiento de Michael Faraday acerca de la inducción electromagnética, quien demostró mediante el empleo de extremidades de ranas que existía una conexión entre la electricidad y la contracción muscular. A ello siguió el trabajo de Alessandro Volta, el físico italiano, cuyas investigaciones sobre la electricidad le condujeron a interpretar correctamente los experimentos de Galvani con los músculos de las ranas, al demostrar que eran los electrodos metálicos  y no los tejidos, quienes generaban la corriente eléctrica. A partir de estos primeros trabajos se generó una plétora de dispositivos para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, utilizando primero electricidad estática, luego corrientes eléctricas, y finalmente, frecuencias a partir de regiones diferentes del espectro EM. Al igual que con otros métodos de tratamiento, algunos dispositivos fueron considerados poco convencionales en un principio, sólo para que posteriormente se difundieron ampliamente. Por ejemplo, muchos de los dispositivos médicos que constituyen el corazón de la medicina moderna y basada científicamente, tales como los equipos de rayos X, se consideraban en un tiempo como altamente experimentales.

Existen muchas aplicaciones novedosas o no convencionales de campos EM no térmicos y no ionizantes como las siguientes:

  1. Reparación ósea.
  2. Estimulación nerviosa.
  3. Cicatrización de heridas.
  4. Tratamiento de osteoartritis.
  5. Electroacupuntura.
  6. Regeneración de tejidos.
  7. Estimulación del sistema inmunológico.
  8. Modulaciones neuroendócrinas.


Tomado de la Fuente: https://www.researchgate.net/profile/Abraham_Liboff/publication/255645549_Aplicaciones_del_Bioelectromagnetismo_en_Medicina/links/0f31753b60316a2cf7000000/Aplicaciones-del-Bioelectromagnetismo-en-Medicina.pdf

Bg: KAGP